Dentro del mundo del ciclismo, un tema que ha venido despertando especial interés entre los ciclistas no profesionales es el entrenamiento por potencia.

Se trata de un tema que genera cada vez más expectación, a pesar de que sigue siendo un concepto relativamente nuevo y del que todavía no se ha investigado lo suficiente.

¿En qué consiste?

Es un tipo de entrenamiento en el que los ciclistas se centran exclusivamente en la potencia de su pedaleo. Consiste en cuantificar y disponer de una referencia para ver cómo evoluciona el rendimiento de un ciclista.

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Para llevarlo a cabo se utiliza un instrumento denominado potenciómetro, el cual calcula la potencia del pedaleo de los ciclistas y lo expresa en vatios máximos en un sprint, permitiendo conocer los vatios/kilo (w/kg) que somos capaces de mover.

Consideraciones

Comenzar a practicar entrenamiento por potencia no es algo sencillo, por lo que no es recomendable para ciclistas que recién comienzan. La transición del entrenamiento clásico hacia el entrenamiento por potencia debe hacerse con calma y sin prisa alguna.

Para practicarlo, en primer lugar es indispensable realizar una prueba de esfuerzo. Esta servirá para asegurarnos que nuestro cuerpo está en plenas condiciones y para delimitar nuestras zonas de entrenamiento (umbrales aeróbico y anaeróbico, por ejemplo).

Ventajas

1 Mejor control y gestión del esfuerzo.- Los números no mienten, por lo que el hecho de entrenar con un medidor de potencia permitirá saber en todo momento si nos encontramos por encima o por debajo de nuestras posibilidades física reales.

2 Mejor regulación de las cargas de entrenamiento.- Con el medidor se pueden realizar series exactas a lo planificado, por lo que desde el primer momento se estará trabajando dentro del plan establecido.

3 Mayor tecnicidad.- Estos aparatos facilitan medir casi todo, lo que permite tener un mayor control de nuestro progreso y salud.

Desventajas

1 Elevado costo.- Los potenciómetros tienen un costo elevado, lo que dificulta que esta clase de entrenamiento esté al alcance de todos.

2 Falta de compatibilidad.- La mayoría de estos medidores son exclusivos para un modelo o marca concreta de bicicleta.

3 Mayor tecnicidad.- Al igual que es una ventaja, la tecnicidad también puede jugar en contra. Principalmente para aquellos ciclistas que optan por formas de entrenamiento más clásicas y que desconocen lo que pueden llegar a indicar los datos arrojados por el potenciómetro.

 

Fuente: Sport

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