La adolescencia es una etapa propicia para la práctica deportiva. Esto se debe a que los jóvenes se encuentran en plenitud física para comenzar a realizar un deporte de forma frecuente.

En este contexto, la natación suele ser la opción ideal de muchos jóvenes, ya que la consideran como una actividad divertida y sus padres generalmente lo ven como un deporte seguro, con menor riesgo que otros deportes.

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Para fomentar el aprendizaje de los adolescentes y aumentar la seguridad durante las horas que pasan en la piscina, expertos aconsejan seguir algunas medidas de seguridad, como por ejemplo:

-Realizarse una revisión médica y deportiva antes de empezar a practicar natación o cualquier otro deporte.

-Calentar y estirar siempre antes de empezar a nadar.

-Reducir el tiempo de entrenamiento cuando existan molestias en los hombros, el cuello o hay cualquier otro tipo de dolencia.

-Colocarse un protector solar con un FP de 30 o superior cuando naden en exteriores y durante las competiciones.

-Comprobar la profundidad de la piscina antes de realizar un clavado.

-Conocer el plan de emergencias.

-Para ayudar a prevenir las lesiones por sobrecarga, aumentar la duración de las sesiones de entrenamiento y las distancias recorridas de forma progresiva.

-Aprender y usar una técnica de nado adecuada.

-Practicar otros deportes que refuercen los diversos músculos, en especial los músculos de la parte inferior del tronco.

Equipo recomendado

Como parte de las medidas de seguridad, es recomendable que los adolescentes que practiquen natación recurran al uso de equipo como:

-Gafas de natación.- La exposición al agua de las piscinas puede llegar a ser algo duro para los ojos.

-Traje de baño.- De preferencia, se debe elegir un traje que esté fabricado con materiales de alta calidad.

-Gorro de baño.- Ayuda a proteger el cabello de la exposición a los químicos de las piscinas.

-Tapones de oído y pinzas para la nariz.- Ayudan a mantener el agua fuera de los oídos y de la nariz.

 

Fuente: Kid’s Health

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