Tener un mejor rendimiento como corredor depende, entre otros factores, de un adecuado entrenamiento, donde se incluyan ejercicios para trabajar músculos específicos, como las pantorrillas.

Las pantorrillas son la parte posterior de la pierna, se encuentran por debajo de la corva de la rodilla y hasta el tobillo.

¿Por qué es importante trabajar esta zona?

Los músculos de la pantorrilla tienen en el corredor una función similar a la del acelerador y el pedal de freno en un auto.

Esto significa que trabajar esta zona puede ayudar a un corredor a subir una colina empinada con mayor facilidad o ralentizar un descenso.

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Tener unas pantorrillas fuertes también brinda a los corredores una mayor potencia en la zancada. Además, puede ayudar a reducir el riesgo de lesiones como tendinitis de Aquiles, calambres en las piernas, distensiones de las pantorrillas, isquiotibiales o problemas de cadera, e incluso fascitis plantar.

¿Cómo trabajarlas?

Debido a que asumen un papel crítico en la ejecución de la mecánica, las pantorrillas requieren de un mantenimiento continuo. Se deben estirar los músculos con regularidad y realizar ejercicios específicos para fortalecerlos.

Algunos ejemplos de ejercicios para que los corredores puedan trabajar sus pantorrillas son:

-Sostener un par de pesas con las manos, levantarse de puntillas y caminar hacia delante durante 60 segundos.

-Pararse en un escalón con los talones colgando del borde. Levantarse sobre los dedos de los pies y contar hasta 10 segundos para posteriormente bajar los talones por debajo del nivel del escalón.

 

Fuente: Runner’s World

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