Sentir mareos al terminar una carrera o un entrenamiento es algo que han experimentado un buen número de corredores. Se trata de algo relativamente común, y la gran mayoría de las veces no representa nada grave.

El hecho de marearse suele ser frecuente en algunas personas al detenerse repentinamente después de correr. Esto se debe, principalmente, a una caída en la presión arterial.

¿Por qué sucede?

“A medida que corres, los vasos sanguíneos se dilatan, los músculos se contraen y el corazón bombea más rápido para satisfacer la demanda de energía de correr”, explicó la doctora Cathy Fieseler, médico de medicina deportiva en CHRISTUS Trinity Mother Frances Health System, un proveedor regional de atención médica con sede en Tyler, Texas.

Cuando un corredor cruza la línea de meta o se detiene al terminar su entrenamiento, el corazón pierde la asistencia de bombeo de estos músculos. Con los vasos sanguíneos dilatados y sin acción de retorno de bombeo, la sangre se acumula rápidamente en sus extremidades, lo que hace que la presión arterial disminuya, apuntó la experta.

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“El esfuerzo de la carrera también puede significar una menor ingesta de líquidos durante la competición. Esta ingesta mínima de líquidos, combinada con una fuerte sudoración, resulta en un menor volumen de sangre, lo que significa una menor presión arterial”, añadió.

Consejos

Para reducir los mareos al terminar de correr, la experta recomendó a los corredores mantenerse en movimiento después de cruzar la línea de meta o terminar su entrenamiento.

“Continúa caminando si es posible y, si no, levanta las piernas como si estuvieras marchando o camina en tu lugar durante varios minutos. También puedes contraer los músculos de la parte superior del cuerpo apretando los puños o juntando las palmas de las manos”, anotó.

Otro consejo es tomar agua o bebidas que puedan ayudar a recuperarse más rápido. Durante los entrenamientos, lo ideal es llevar encima una bebida y comenzar a beber de inmediato para reemplazar los líquidos y electrolitos perdidos.

Además, usar calcetines de compresión puede ayudar con el retorno venoso al corazón, por lo que su uso es bienvenido.

También, siempre es aconsejable incluir una fase de enfriamiento después de finalizar cualquier carrera, para permitir que el cuerpo vuelva a la normalidad. Este tiempo permite que la frecuencia cardíaca disminuya gradualmente y, lo más importante, permite que el flujo de sangre se redistribuya de un estado de ejercicio a un estado de no ejercicio.

Finalmente, Fieseler aconsejó consultar con un médico y hablar sobre estos síntomas si los mareos después de correr son muy seguidos.

 

Fuente: Runner’s World

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