La natación es uno de los deportes más completos que existen, ya que ofrece múltiples beneficios en diversos niveles, desde el apartado físico hasta el emocional.

Obviamente esto implica a los músculos. Sin embargo, no todos los estilos de natación trabajan las mismas partes del cuerpo.

Como todo nadador sabe, la natación engloba dentro de su práctica cuatro diferentes estilos: crol, espalda, braza y mariposa.

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En cada uno de estos estilos se trabajan diferentes áreas del cuerpo, ya que cada estilo cuenta con un requerimiento particular.

Estilo crol

Este estilo, el cual es el más popular de los cuatro, es ideal para trabajar los brazos. Durante su práctica, el nadador se encuentra en una posición ventral y pone en acción completa los brazos con movimientos alternantes, mientras que lo mismo ocurre con las piernas. Los músculos más forzados son el pectoral, los dorsales, los deltoides y los tríceps.

Estilo espalda

Este estilo es particularmente exigente para los pectorales, dorsales, deltoides y abdominales. En su práctica, los nadadores están en posición dorsal y realizan movimientos similares al crol, solo que con una postura diferente.

Estilo braza

Es particularmente efectivo para ejercitar tanto brazos como piernas. Es el estilo que más fuerza requiere, ya que los músculos de las piernas juegan un papel fundamental, suponiendo el 50% de todo el desplazamiento, al igual que ocurre con los músculos de los brazos.

Estilo mariposa

Es el estilo más difícil de aprender, ya que exige dominar altos niveles de fuerza y coordinación. Durante toda la acción, el cuerpo se encuentra en estilo central. La musculatura que más se desgasta son tríceps, deltoides, pectoral y abdomen.

 

Fuente: Guía Fitness

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