Su indumentaria y equipo deportivo -si es que se le puede denominar así- causó variadas reacciones, desde la sorpresa hasta el orgullo.

Lejos de las modernas prendas para favorecer la transpiración y los tecnológicos tenis para permitir un mayor confort al momento de andar, un par de huaraches y un vestido típico confeccionado por ella misma fueron suficientes para que Lorena Ramírez escribiera su nombre en la historia.

Durante esta semana, Lorena, de tan solo 22 años de edad, causó sensación en el mundo del maratonismo al ser la primera mujer rarámuri en participar en un ultramaratón, al correr la Cajamar Tenerife Bluetrail, en España.

El pueblo rarámuri -bautizado por los conquistadores españoles como tarahumara- se ubica en el norte del país y en español significa “pies ligeros” o los “corredores a pie”.

Esa sangre de corredora que fluye por las venas de Lorena la ayudó a conmocionar a las redes sociales y atraer la mirada del mundo al obtener la victoria hace unas semanas en los 50 kilómetros del Ultra Trail de Cerro Rojo en Tlatlauquitepec, Puebla.

Uno de los tantos motivos que la llevó a participar en el ultramaratón en España. No obstante, la suerte no estuvo de su lado. Mientras participaba en la categoría ultra de 97 kilómetros en España, Lorena tuvo que abandonar la carrera tras recorrer un poco más de la mitad, al kilómetro 56. Problemas musculares le impidieron continuar su cita con el destino.

Pese a ello, Lorena logró enseñarnos una valiosa lección: no se corre con la vestimenta, los aditamentos y herramientas tecnológicas, se corre con el corazón.

A lo largo de su trayectoria, Lorena ha logrado colocarse en los primeros lugares de las carreras más famosas de las Barrancas del Cobre, un sistema de montañas que es parte de la Sierra Madre Occidental, superando a corredoras que contaban con más facilidades de entrenamiento y algunas de las cuales incluso eran patrocinadas por marcas comerciales.

¿El secreto de su entrenamiento? Un nivel de actividad física impresionante desde muy temprana edad. Una característica de los corredores rarámuris es que no suelen entrenar, al menos no de la manera en que otros atletas entrenan para competir en maratones.

Lorena suele llevar a cabo un entrenamiento consistente en realizar caminatas largas y escaladas por el monte. Cuando era apenas una niña, junto con su hermano mayor Mario, caminaba durante cinco o seis horas siguiendo a su rebaño de chivas, acompañando a su padre al pueblo más cercano para comprar comida.

Gracias Lorena, por enseñarnos que el deporte no es un hobby, es una forma de vida.

 

Fuentes: El País, Marca

Foto: El País

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