Correr con arrastre -cargando un tipo de peso muerto que, literalmente, se arrastra por el piso- es una forma llamativa de entrenamiento, que suele ser popular en jugadores de futbol. Pero, ¿es efectivo en corredores?

La respuesta es sí. Este tipo de entrenamiento puede resultar benéfico para los corredores, siempre y cuando se ejecute de forma adecuada y, de preferencia, con la supervisión de un entrenador personal.

Las cargas que se arrastran ayudan a mejorar la aceleración, aspecto clave para la mayoría de deportes e importante también si un corredor desea mejorar sus tiempos.

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Además, estos tipos de entrenamientos “pueden ayudar también a mejorar técnicamente. Yo siempre recomiendo que al acabar las series con arrastres se hagan trotes sin ellos”, indicó Alberto Martín, entrenador personal acostumbrado a trabajar con este elemento.

¿En qué consiste?

Consiste en realizar carreras cortas, de unos pocos metros, con resistencia. La carga es un tipo de lastre, como pueden ser también las tobilleras, muñequeras, chalecos o cinturones con peso.

No hay que meter mucho peso sobre el arrastre. [Hacerlo] puede llegar a ser contraproducente”, señaló Martín.

Aunque no existe un ‘peso ideal’ para entrenar con arrastre, cada persona tiene el suyo en función del momento y superficie en la que esté corriendo.

¿Qué se necesita?

Un trineo de arrastre deportivo, aunque también puede ser una plancha en la que se pueda poner peso encima. Ese patín de arrastre o plancha tendrá que engancharse al cuerpo del corredor mediante una cuerda y un cinturón.

En cuanto a la superficie, lo ideal es correr sobre una pista de atletismo, aunque también se puede hacer sobre hierba en un campo de futbol.

 

Fuente: Runner’s World

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