Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los ciclistas novatos -así como cualquier persona que recién inicia la práctica de cualquier deporte- son los dolores musculares después del entrenamiento, así como las contracturas.

¿Por qué ocurre esto? Las contracturas musculares aparecen cuando un músculo no recibe un adecuado riego sanguíneo, y porque el trabajo realizado durante el entrenamiento ha sido superior al que el músculo en cuestión está acostumbrado a soportar.

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El entrenamiento con cargas progresivas es la mejor opción para evitar estos problemas. Pese a ser un tipo de entrenamiento bastante simple, resulta altamente eficaz para que los músculos no se contracturen.

¿En qué consiste?

Este tipo de entrenamiento consiste -como su nombre ya indica- en realizar un entrenamiento con una ‘carga base’ e ir aumentando dicha carga de forma progresiva.

Para exponer de mejor manera en qué consiste el entrenamiento progresivo se puede poner el ejemplo de un levantador de pesas: el primer día tiene que levantar un peso que le permita realizar 3 serie de 20 repeticiones sin cansarse. Debe repetir esta rutina por 3 semanas. A la cuarta semana debe subir el peso de la carga y realizar 3 series de 15 repeticiones.

De hacerlo de esta manera, podrá cargar más peso del que podía soportar en un principio sin tener que pasar por las molestas contracturas, además de disminuir el riesgo de lesiones.

Ahora, en el caso de los ciclistas, el entrenamiento con cargas progresivas es similar: los primeros 2 meses que salga a rodar debe pedalear suavemente con el plato pequeño, sin entrar en ningún sobreesfuerzo.

El hecho de simplemente pedalear a baja intensidad le permitirá crear una óptima red de capilares sanguíneos para que rieguen adecuadamente los músculos. Cuando llegue el tercer mes, cada 30 minutos se puede poner por 10 minutos el plato grande y pedalear con él. Pasados esos 10 minutos, volver al plato pequeño. Lo anterior debe realizarse durante 4 veces en 2 horas.

Tras otro par de semanas, se debe incrementar a 15 minutos cada media hora con el plato grande. Poco a poco el cuerpo del ciclista se irá acoplando a la carga que supone trabajar con el plato grande. Los músculos se irán adaptando, sin sentir dolor alguno.

De acuerdo con expertos, esta manera progresiva de entrenar es más segura y efectiva para prevenir lesiones y contracturas.

 

Fuente: Arueda

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