Durante el último par de años ha rondado por las redes sociales una tendencia que consiste en realizar entrenamiento de fuerza bajo el agua.

Básicamente, se trata de una acción que combina un formato de ejercicios de alta intensidad con los principios de una sesión de entrenamiento acuático tradicional. Es decir, es un entrenamiento de alta intensidad pero con movimientos de bajo impacto.

Durante estos entrenamientos comúnmente se utiliza equipo tradicional como mancuernas. Se trata de un tipo de entrenamiento bastante novedoso y llamativo pero, ¿realmente funciona? Especialistas aseguran que sí.

Alex Isaly, entrenador fitness de celebridades, asegura que esta clase de entrenamiento es vital para mejorar la resistencia y condición física.

“Estás utilizando movimientos concéntricos y excéntricos durante el ejercicio para trabajar los músculos todo el tiempo, tanto al alargarlos como al contraerlos con resistencia continuada”, apunta. Independientemente del rango de movimiento, permitir que los músculos estén completamente activados durante todo el ejercicio es crucial para un entrenamiento de cuerpo completo, agrega.

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“El entrenamiento en el agua puede proporcionar una multitud de variables para crear superficies más inestables. El movimiento de las olas crea una inestabilidad impredecible, y eso hace que los músculos del core se vean aún más involucrados”, destacó por su parte el doctor Naresh Rao, especialista en medicina del deporte en la ciudad de Nueva York, y médico en jefe del Equipo de waterpolo de Estados Unidos.

Asimismo, practicar entrenamiento de fuerza bajo el agua también es particularmente beneficioso para las personas que padecen artritis o presentan problemas en las articulaciones.

“La realización de estos ejercicios en el agua ejerce menos presión sobre las articulaciones porque el cuerpo flota, lo que permite al participante entrenar con un esfuerzo mucho mayor durante un periodo de tiempo más largo”, expuso Isaly.

Algo similar ocurre con aquellas personas que se encuentran recuperando de una lesión, o quienes tienen huesos o músculos debilitados, debido a que hay menor presión en las articulaciones cuando se está bajo el agua.

¿Qué opinas, te animas a realizar esta clase de entrenamiento?

 

Fuente: Men’s Health

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