Al momento de salir a correr, son varios los factores externos que pueden afectar -a favor o en contra- nuestro desempeño, y uno de ellos es el viento.

Es común que algunos corredores eviten salir a entrenar durante los días en que el viento se deja sentir con fuerza. No es para menos. El viento es un factor externo que influye en el esfuerzo de carrera y que puede modificar el ritmo el rendimiento.

No obstante, la buena noticia es que se puede convertir también en un excelente plus para aprovechar al máximo los entrenamientos.

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A continuación te compartimos algunos consejos para que el viento no se convierta en un impedimento para salir a correr:

1 Estudia el recorrido

Planea tu recorrido de modo que en un tramo te encuentres con el viento en contra y en otro con el viento a favor. Si crees que no estás en tu mejor día, utiliza el viento a favor desde el principio para motivarte. Ahora, si está motivado desde el inicio, comienza a correr con el viento en contra para entrar en calor de forma inmediata.

2 Entrena tu fortaleza mental

Correr con viento en contra es una excelente prueba para entrenar la fortaleza mental, lo cual te puede ayudar enormemente durante las competiciones y pruebas importantes.

3 Busca un compañero

Los días de viento son un excelente pretexto para salir a correr en compañía. De esta forma, se pueden colocar en fila e ir intercambiando la posición para que, mientras el que va en cabeza tapa parte del viento con su cuerpo, el que va detrás pueda descansar.

4 Posición del cuerpo

Lo ideal para correr contra el viento es inclinar un poco el cuerpo hacia delante, y realizar una zancada más corta. Así se ofrecerá menos resistencia y se ahorrará energía.

5 Protege los oídos

Los oídos son quizá la parte del cuerpo que más sufre al correr con viento. Una excelente medida para proteger tus oídos durante estos días es utilizando una headband o un gorro.

 

Fuente: Vitónica

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