Dentro del mundo del deporte es común escuchar con frecuencia el término ‘variabilidad’. ¿Por qué? El que sea tan reiterado se debe a que se trata de un factor determinante para mejorar el rendimiento deportivo, pero también para reducir el riesgo de lesiones.

El principio de variabilidad tiene el objetivo principal de ‘sorprender’ al organismo. Para lograrlo, los estímulos deben ser variados, evitando con ello la monotonía y la adaptación, provocando así una mayor y mejor adaptación de nuestro cuerpo al ejercicio.

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Para que funcione, la variación debe darse tanto en los contenidos (ejercicios) como en las formas de entrenamiento.

Reduce riesgo de lesiones

¿Cómo puede la variabilidad reducir el riesgo de lesiones? Sencillo: un porcentaje elevado de las lesiones que sufren los corredores suelen ocurrir debido a la acumulación de ‘microtraumatismos’, resultado de un elevado número de repetidos impactos de baja magnitud aplicados durante un periodo largo de tiempo sobre un mismo tejido. Esto se evita al variar los entrenamientos.

Aplicando el principio de variabilidad, las cargas (impactos) son repartidos sobre distintos tejidos, minimizando así su riesgo de lesión al acumularse una menor cantidad de carga en un tejido determinado.

Consejos

¿Cómo puedo aplicar este principio de variabilidad en mis entrenamientos? Expertos recomiendan ir paso a paso y seguir algunas recomendaciones:

1 Alternar calzado.- Un estudio encontró que aquellos corredores que utilizaban diferentes zapatillas a lo largo de una semana se lesionaban menos, en comparación con aquellos que corrían con el mismo calzado toda la semana. Los investigadores indicaron que la clave fue la mayor variabilidad de movimiento que facilitaba el uso de diferentes pares de calzado.

2 Cambios en la superficie de carrera.- El hecho de variar superficies, trayectos y perfiles de entrenamiento de forma frecuente, ayuda a aumentar la variabilidad de la técnica de carrera que, en última instancia, puede servir en la prevención de lesiones.

3 Cambios ligeros en la técnica.- El hecho de cambiar ligeramente la técnica al correr distancias largas (como correr más de ciclo anterior o de ciclo posterior, con mayor o menor inclinación del tronco, por ejemplo) pueden ayudar a los corredores a que su patrón de carrera sea más variable y, así, sobrecargar unas zonas mientras otras ‘descansan’.

4 Entrenamiento por series.- Las series (entrenamiento a intervalos) no solo ayuda a que un corredor mejore su ritmo, también añade variabilidad a su forma de correr y, en cierta medida, tiene un carácter preventivo en las lesiones.

 

Fuente: Foro Atletismo

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