El hecho de cambiar la piscina por el mar abierto no es algo que deba tomarse a la ligera. Nadar en aguas abiertas requiere de varias horas de experiencia y preparación previa.

De acuerdo con expertos, no es recomendable que un nadador principiante intente lanzarse a las aguas abiertas antes de haber tenido una adecuada preparación en las piscinas.

Esto se debe a que nadar en aguas abiertas es un poco diferente que hacerlo en una piscina, principalmente en aspectos en cuanto a la variabilidad del entorno y a la técnica de nado se refiere.

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Para comenzar a nadar en aguas abiertas de la mejor manera, expertos recomiendan poner atención en cinco puntos clave:

1 Al entrenar en aguas abiertas, lo importante es concentrarse en el tiempo que se pasa en el agua, no tanto en el ritmo. Los nadadores no deben esforzarse demasiado en medir sus ritmos, sino en hacer tiempo y recorrer metros.

2 Realizar actividades más livianas incluso antes de nadar en aguas abiertas puede venir muy bien. Se recomienda realizar el calentamiento en el agua antes de iniciar una prueba o entrenamiento siempre que sea posible. Cuando no sea posible, tratar de hacer algunos ejercicios de brazos y suaves rotaciones de hombro durante 10 o 15 minutos.

3 Practicar mirando una botella, un pul buoy o cualquier otro elemento al final del carril al entrenar en la piscina. Hacer esto ayudará a mejorar el sentido de orientación.

4 Practicar ejercicios de patada lateral para conseguir una respiración más cómoda en ambos lados. Antes de lanzarse al mar, es recomendable dominar la técnica de respiración bilateral.

5 Se debe nadar en la piscina y en aguas abiertas al menos una vez antes de participar en una prueba, teniendo puesto el equipo completo que se planea usar. Si puede ser a la misma hora que la prueba, mejor. Es una oportunidad perfecta para cerciorarse que todo marche bien y hacer cambios de última hora.

 

Fuente: nadadores.es

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