Correr con frecuencia es una actividad física que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, en especial cuando se corre durante lapsos de entre 30 o 45 minutos varios días a la semana.

Sin embargo, cuando se corre una distancia larga, como un maratón por ejemplo, es común que algunos corredores experimenten resfriados, o síntomas asociados, como dolor de garganta y estornudos repentinos.

Esto se debe a que el rigor de correr distancias largas provoca que el cuerpo produzca agitadamente la hormona del estrés, la cual, en grandes cantidades, suprime la función inmune.

Te recomendamos: 4 molestias en corredores que no deben pasarse por alto

De hecho, varios estudios han encontrado que es común que corredores de largas distancias experimenten resfriados y otras infecciones en las vías respiratorias, en las dos semanas posteriores a carreras exigentes.

La buena noticia es que el efecto suele ser menor para quienes están más acostumbrados a correr distancias largas, por lo que este tipo de esfuerzos se catalogan como un entrenamiento para el sistema inmunológico.

Consejos

Para reducir el riesgo de resfriarse o experimentar síntomas similares posteriores a una carrera larga, es recomendable tomar en cuenta los siguientes consejos:

1 Alimentación.- Comer saludablemente tiene una importancia fundamental, en especial para los corredores que han realizado un gran esfuerzo. Es necesario incluir en la dieta diaria alimentos como frutas, vegetales, granola, frijoles, legumbres, mariscos, grasas saludables (nueces, semillas, aguacate, aceite de oliva y aceite de canola), alimentos que contengan soya, hongos, hierbas y especias.

2 Descanso.- “Un descanso adecuado no solamente es crucial para un rendimiento óptimo, sino que es importante para tu bienestar total. Después de algunos ejercicios agotadores, el sueño juega un papel importante en cuanto a restaurar el cuerpo se refiere”, aseguró Lewis Maharam, director médico del Rock ‘n’ Roll Marathon series.

3 Manejar el estrés.- Estudios demuestran que meditar durante 20 minutos al día ayuda a disminuir el nivel de estrés. La clave está en concentrarse en la respiración: inhalar lentamente a través de la nariz, hacer una pausa y exhalar lentamente.

4 Realizar ajustes al entrenamiento.- Es recomendable realizar carreras largas, pero a una intensidad tranquila. “Utiliza las fibras de los músculos con una contracción lenta, los cuales se alimentan de azúcares simples, al igual que tu sistema inmunológico”, indicó Michael Ross, director médico del Laboratorio de Rendimiento físico en Cherry Hill, New Jersey.

 

Fuente: Runner’s World

Comments

comments

Compartir