Correr -como cualquier otro deporte- es una actividad física que aporta innumerables beneficios independientemente de la hora a la que se practique.

Existen numerosos estudios donde se ha comprobado que la práctica deportiva ofrece beneficios ya sea que se realice durante las mañanas, las tardes o incluso por las noches.

No obstante, los mismos estudios sugieren que dependiendo del tipo de deporte, este es más recomendable de realizar a determinada hora del día, para así poder potenciar aún más sus beneficios.

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En el caso de correr, al ser en gran parte un ejercicio aeróbico, lo más aconsejable es practicarlo al empezar el día, ya que ello genera un mayor consumo de grasas.

Algunas de las bondades que ofrece el hecho de correr por las mañanas son:

1 Acelera el proceso fisiológico necesario para la eliminación de líquidos de manera más eficiente.

2 Debido a que la mayoría de las carreras se realizan en la mañana, correr rutinariamente a esta hora ofrece una ventaja al ‘aclimatar’ al cuerpo a dicho horario.

3 Al venir de un descanso prolongado, los músculos se encuentran menos fatigados, siendo un momento ideal para correr a un ritmo suave.

4 Favorece el entrenamiento a doble jornada, ya que permite se cumplan las 6 horas requeridas de descanso para realizar otra sesión con trabajo de fortalecimiento.

5 Aumenta la liberación de endorfinas, hormonas que permitirán realizar las actividades diarias con una mejor actitud.

6 Ayuda a regular el ritmo circadiano, el cual es el encargado de controlar los tiempos de sueño y vigilia.

7 Durante verano, permite que se corra fuera de las horas de mayor intensidad solar.

8 Favorece una alimentación más saludable. Correr por las mañanas permitirá ser más renuente a arruinar el trabajo hecho con comida chatarra, por lo que se será más cuidadoso con lo que se lleva a la boca.

 

Fuentes: Runner’s World, By Runners, Marathon Ranking

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