Para algunas personas, practicar natación se reduce a ponerse el bañador y lanzarse a la alberca. Sin embargo, como sucede con todos los deportes, para progresar se necesita combinar varios factores.

Uno de estos factores es el estiramiento. Los estiramientos son una parte fundamental en la natación, con la cual se reduce el riesgo de lesiones.

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Además de evitar lesiones, los estiramientos favorecen una mejor técnica al nadar. La mejora en la técnica de la natación no se debe centrar solamente en lo que se hace dentro del agua. Corregir la postura fuera del agua puede ayudar a conseguir más fuerza y menos resistencia.

Consejos

Para aprovechar al máximo el estiramiento en natación, los expertos recomiendan seguir algunos consejos:

1 Seguir la misma rutina de ejercicios cada día.- Si antes y después de cada entrenamiento se sigue el mismo orden para hacer estiramientos, se convertirá en una rutina, por lo que ya no será inconveniente alguno realizarlo.

2 Comenzar a estirar de arriba hacia abajo.- Una forma óptima de realizar los estiramientos es comenzando por el cuello, seguido de los hombros, cintura, brazos y, por último, las piernas, tobillos y pies.

3 Hacerlo a conciencia.- Estirar de forma deficiente puede ahorrar unos minutos, sin embargo, hacerlo perjudicará nuestro rendimiento. Por ello, lo mejor es estirar a conciencia.

4 No debe doler.- Los estiramientos se realizan para mejorar la elasticidad y para corregir la postura, pero no es necesario que se estire el músculo hasta que duela. Los estiramientos correctos no deben causar dolor.

5 Recuperación.- La mejor manera de recuperarse de un entrenamiento es estirando. Para que funcione, es recomendable mantener cada ejercicio durante 15 y 20 segundos, y repetir los mismos ejercicios dos veces.

 

Fuente: Decathlon

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