A pesar de que el nombre periostitis tibial parece un trabalenguas, en realidad se trata de una de las lesiones más comunes en corredores. Fuera del ámbito médico se le suele llamar dolor en las espinillas.

Como su nombre indica, esta afección consiste en la inflamación e irritación del periostio de la tibia, que es la membrana que recubre el hueso de la pierna, en la cual se insertan los músculos tibiales.

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Un corredor puede sospechar que la padece cuando se percata de alguno o varios de los siguientes síntomas:

-Dolor en las espinillas.

-Dolor con la palpación, molestias o dolor en la parte interna de la tibia.

-Hinchazón leve en la parte inferior de la pierna.

-El dolor puede detenerse cuando se deja de hacer ejercicio.

Con el tiempo, este dolor puede volverse continuo y avanzar hacia una reacción por sobrecarga o fractura por sobrecarga, motivo por el que se debe acudir con un médico al percatarse de los primeros síntomas.

Consejos

Una buena noticia es que este dolor puede prevenirse, basta con seguir unas sencillas pautas, entre las que se encuentran:

1 Fortalecer la musculatura de los pies y glúteos.- El estrés articular al correr es alto, por lo que se debe prestar atención a las estructuras musculares que intervienen en la estabilización del conjunto rodilla-tobillo.

2 Mejorar la técnica de carrera.- Tanto para quien esté empezando como para aquel que es amateur pero corre con frecuencia: mejorar la técnica de carrera es esencial. Para hacerlo, se debe buscar la ayuda de un preparador físico especialista.

3 Correr con el calzado adecuado.- Para encontrarlo se debe realizar primero una prueba de pisada, no solo para saber si eres pronador, supinador o neutro, también se pueden encargar unas plantillas que se adapten perfectamente a tu pie y al calzado que necesites.

4 Evitar el sobreentrenamiento.- Se debe entrenar bajo la supervisión de un profesional del ejercicio físico que prescriba la densidad, frecuencia, carga e intensidad del entrenamiento.

5 Realizar trabajo de fuerza.- Una musculatura fuerte reduce el riesgo de lesiones.

 

Fuente: Runner’s World

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