La natación, a diferencia de otros deportes como el running o el ciclismo, puede parecer una disciplina en la que las lesiones son raras o, incluso, inexistentes.

No obstante, en realidad los nadadores sí están expuestos a sufrir algunas lesiones. En la natación, al igual que en todos los deportes, existe una serie de lesiones que son frecuentes, la mayoría de ellas se producen por una inadecuada ejecución en la técnica o por ignorar leves molestias.

Para los nadadores, un pequeño dolor que se ignora se puede convertir en una lesión crónica. En la mayoría de casos, un entrenamiento óptimo disminuye la posibilidad de sufrir una lesión muscular o de tejidos blandos.

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A continuación, te presentamos algunas de las lesiones más comunes que se suelen presentar en nadadores, así como algunos consejos para prevenirlas:

1 Almohadilla de grasa

Se conoce como síndrome de la almohadilla de grasa infrarrotuliana. Se trata de una estructura pequeña de tejido blando ubicada en la parte delantera de la rodilla. Comúnmente, se produce durante la fase de patada, cuando la acción es demasiado fuerte.

Prevención: la forma más fácil de prevenir este problema es patear con las rodillas relajadas, enviando la fuerza de la patada desde las caderas. Los estiramientos específicos también ayudan.

2 Dolor de cuello

Estas molestias suelen estar relacionadas con el hombro o incluso las manos. Este dolor comúnmente es provocado por un balanceo insuficiente del cuerpo que obliga al cuello a rotar demasiado, por la respiración unilateral o por entrenar excesivamente.

Prevención: es aconsejable aprender a respirar bilateralmente (por ambos lados).

3 Dolor de hombro

También conocida como ‘hombro de nadador’, esta lesión común se produce debido a una compresión de los tendones de los músculos del hombro. En la mayoría de los casos, son dos músculos los involucrados al ser apretados entre un arco óseo.

Prevención: entrenar el músculo serrato anterior o serrato mayor (ubicado en la cara lateral superior del tórax) o estirar la parte posterior del hombro ayudan a prevenir esta lesión.

4 Dolor en la parte baja de la espalda

El dolor lumbar suele ser causado por el estrés repetitivo. Una mala estabilidad o debilidad de los músculos del glúteo también contribuyen a este dolor.

Prevención: para evitarlo, se recomienda realizar ejercicios que fortalezcan esta parte, como la práctica de rodillas al pecho.

5 Oído de nadador

También conocida como otitis externa, es una infección crónica del conducto auditivo externo. Se presenta como un dolor en el oído. Cuando los canales auditivos se llenan de agua, los hongos y baterías pueden instalarse en ese lugar.

Prevención: la manera más sencilla para prevenirlo es usar tapones para los oídos.

 

Fuente: Planeta Triatlón

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