En la gran mayoría de los planes de entrenamiento -para cualquier deporte- es común encontrarse con uno o un par de días marcados con la instrucción ‘descanso activo’. Si bien es un término muy utilizado en el ámbito deportivo, puede que las personas que recién inician lo desconozcan.

Aunque el término en sí tenga algo de contradictorio -descansar pero estar activo puede resultar incoherente para muchas personas-, los descansos activos son una excelente forma de complementar los planes de entrenamiento.

¿Qué es?

Como su nombre indica, se trata de una forma de descanso, solo que no de la manera pasiva (parar completamente con el entrenamiento) sino de una forma activa. Es decir, realizando un descanso de nuestra actividad habitual pero entrenando con una actividad de una intensidad, frecuencia y esfuerzo menor.

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Básicamente, se trata de mantener los músculos en circulación, pero haciendo un ejercicio diferente al que habitúas. Por ejemplo, si eres corredor, tus descansos activos consistirán en nadar o andar en bici.

¿Cuándo se debe practicar un descanso activo?

Lo ideal es incluir un día o dos dentro dentro del entrenamiento semanal. Ahora, cuando se trata de deportistas profesionales o con una gran carga competitiva, los descansos activos se recomiendan cuando se encuentran entrenando para una carrera.

Uno o dos descansos activos a la semana se traduce en entrenamientos ligeros que permiten descansar las partes del cuerpo que normalmente se utilizan, pero que a la vez ayuden a mantener la condición física.

Beneficios

1 No rompen el ritmo.- Pasar de días de entrenamiento a días de descanso total (sin hacer nada), puede suponer una ruptura de ritmo que puede ser perjudicial para los músculos. El descanso activo evita que esto suceda.

2 Mejoran la circulación de la sangre.- Realizar una actividad aeróbica suave los días de descanso en un entrenamiento ayuda a mejorar y favorecer la circulación sanguínea, permitiendo que la sangre llegue mejor a los músculos.

3 No supone esfuerzo considerable.- Un descanso activo puede consistir en caminar durante 40 o 50 minutos a ritmo suave, o realizar alguna otra actividad que no suponga un esfuerzo considerable.

4 Recuperación muscular.- Una mejor circulación sanguínea en los músculos ayuda a que estos se oxigenen mejor y se recuperen del esfuerzo realizado durante los días de entrenamiento.

5 Permite experimentar.- Los descansos activos pueden suponer una oportunidad inmejorable de experimentar diversas actividades. Puedes elegir la que más te guste.

 

Fuente: ByRunners

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