La natación es uno de los pocos ejercicios físicos que benefician al cuerpo de forma general, ya que ayuda a potenciar la fuerza, la resistencia y la flexibilidad al mismo tiempo.

Nadar ofrece los beneficios cardiovasculares de actividades como correr, a la vez que algunos de los beneficios musculares del ejercicio de pesas y otros de los efectos potenciadores de la resistencia física vinculados a las clases de danza o aerobics, por ejemplo.

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Estos aspectos lo convierten en uno de los deportes favoritos de un gran número de personas. Sin embargo, es importante saber cómo detonar todos sus beneficios desde el inicio.

Consejos

Las personas que recién comiencen a nadar de forma frecuente y que deseen potenciar al máximo los beneficios de la natación pueden seguir algunos consejos como:

1 Elegir, con ayuda de un instructor, un programa de ejercicios más enérgico.

2 Si están iniciando un programa de natación y nunca antes han practicado algún deporte, se debe empezar por nadar una longitud determinada y tomarse un descanso de entre 30 y 60 segundos de duración. No se deben fatigar intentando batir récords de velocidad o resistencia de entrada.

3 Después de algunas semanas se puede incrementar el tiempo que se pasa nadando. Cuando se haya desarrollado cierto nivel de forma, se puede adoptar un programa de calentamiento de 5 a 10 minutos, seguido de entre 20 y 40 minutos de natación con diferentes estilos, y finalizar con un periodo de 5 minutos de vuelta a la calma con un nado más lento y relajado.

4 Nadar entre 3 y 5 veces a la semana proporcionará una gran capacidad aeróbica que fortalecerá la salud del corazón y pulmones.

5 Se recomienda complementar el trabajo en piscina con actividades como caminar, correr o hacer algún otro ejercicio en tierra, debido a la presión que han de soportar los huesos, ayudando a estos a mantener o incrementar su masa ósea.

 

Fuente: Sanitas

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